La rutina de recuperar información, que estamos trabajando podría llegar a ser arte. Si usamos los datos en seguida y los devolvemos a la Red deberíamos proponernos como modelos de eficiencia. Pero, ¿qué hacer con lo mucho queda?, ¿cómo organizarlo para su reutilización? Uno de los criterios para gestionar mis materiales en el portfolio, en el escritorio, en las carpetas.. depende de los contextos habituales a dónde vayan mis trabajos.

¿para dónde?  ¿para quiénes?  ¿de qué?

Generalizando, casi todas las especialidades de comunicación se organización en función de los medios de información, de los públicos y de los asuntos o prioridades. Desde los medios puedo tener material en formatos visuales o audiovisuales, web o imprimibles... En función de públicos se usaban la generaciones (X, Y, Z, M, que pasaron a marcas gen Ipod, You Tube, Tuenti... Pero también es conveniente tener material de publicos, comunidades o grupos más definidos (permite encontrar criterios de imagen colectiva). Con respecto a las prioridades suele mandar la agenda o un calendario o una línea de tiempos (pero además dedicamos tiempo a los que nos importa, nos interesa, aunque no sea lo más urgente: formación, expectativas, carrera...)

Sigue una introducción en forma de presentación de la(s) competencia(s) en composición, la primera parte, el aspecto externo de la dispositio: en función de los medios y formatos, de los públicos y comunidades, y, de la imagen o actualidad.

La información recuperada y compartida a lo largo del curso debería ir mejorando la capacidad personal de maquetación y composición tanto en los pequeños trabajos personales como en las actividades en las que colaboramos con otros. Con información suficiente y variada en cada apartado, el trabajo no sólo se agiliza sino que además puede mejorarse. Es más fácil percibir cambios en los medios, en los públicos o en los intereses. Y obrar o sugerir acciones en consecuencia.