Entender y planear una comunicación precisa un horizonte de referencia sobre el que destaca una información. Sobre el escenario cultural (unitario o multiforme) se percibe la información como algo en parte conocido y en parte diferente (la forma en la que ahora se presenta a esta/s cultura/s).

Según su experiencia, cada espectador introduce en el texto informativo los matices y tonos subjetivos y otros componentes del contexto que lo completan y explican.

En función de su pertenencia a grupos u organizaciones profesionales, lúdicas...el mensaje o contenidos informados son evaluados y administrados para posteriores opiniones o tomas de decisión.

De aquellas informaciones más lejanas a nuestra experiencia, o desvinculada de las organizaciones en las que nos movemos, nos informamos según nuestras preferencias de soporte, momento o estilo, tal como nos ofrecen la información cada uno de los tipos de medios de comunicación.

Una revisión tecnológica y actualizada de este tipo de afirmaciones generales sobre la comunicación exigiría cambiar los términos o categorías básicas con las que se han explicado los contextos, las relaciones y los resultados de la comunicación.

Una de las propuestas es ajustar lo que sirva de teorías anteriores a un nuevo paradigma de la e-comunicación (retocando propuestas del prof. Orihuela):
- cambiemos público indefinido o segmentado por usuario de TI.
- los medios (marcas) pierden protagonismo ante los contenidos (textuales, visuales, sonoros, audiovisuales, multimediales, interactivos, enriquecido ("rich media")...).
- los formatos en soportes separados se integran y convergen en plataformas digitales en red que los reunen, distribuyen o adaptan según las demandas de los usuarios.
- de la periodicidad (diaria, semanal,...) pasamos a una casi simultaneidad ("en tiempo real") que casi iguala la producción con la distribución.
- de las escasez de materiales en los soportes (papel, frecuencias, canales,..) pasamos a un estado casi sin restricciones en cuanto a volúmenes y variantes documentales.
- de la mediación profesional (agencias, informadores,...) podemos pasar a un "directo" con la información (fuentes, opiniones, efectos).
- de una información unidireccional pública descendente pasamos a redes de intercomunicación entre múltiples puntos conectados a distintos niveles.
- de una distribución y difusión pasamos a opciones de respuesta e interacción en corto tiempo y en múltiples escenarios.
- de una sociedad necesitada de información para sostener y controlar sus instituciones podemos pasar a una sociedad que recupera, registra, selecciona, evalúa, corrige... su información para situar estados actuales de nuestro conocimiento.